Pareciera que soy un ser humano feliz, sin preocupaciones, con un espíritu positivo, de buen corazón, amigable... etcétera, etcétera, etcétera... Me costo mucho llegar a eso... O sea, es decir... No es que sea feliz al 100%, podría decir que soy feliz en un 80%, el otro 20% son esas típicas preocupaciones y trancas normales de los seres vivos; como por ej... Que me alcance el dinero para llegar a fin de mes, los "PORQUES" acerca de la forma en que actúa la gente, que ningún familiar o amigo mio pase penurias, ETECE, ETECE, ETECE.
Pero hay un momento de mi vida bastante tenebroso, oscuro, negro, sombrío... Aun mas solitario e incomprendido que mi vida actual... Y mucho mas terrible que lo mas terrible que pueda existir... (pero aquello es subjetivo, lo que es terrible para alguien, quizás para otro no lo es... y así...)
Con la pubertad (etapa de la vida que mas odio) se vienen los cambios físicos, que dentro de todo no es tan terrible... Bueno, si... Que de un momento a otro te crezcan las pechugas, te salgan pelos donde antes no tenias, te salga sangre una vez al mes hasta la menopausia... que pases a ser atractiva o quizás no tanto para el sexo opuesto... Y que se te exija comportarte, actuar y expresarte de una manera especifica, si, si, si... es terrible, pero bueno... creo que es peor lo que sucede en la mente.
Hablare a titulo personal, como siempre y no generalizare. Pues lo que me paso a mi, tal vez no le pasa a nadie mas, o también le pase a muchos pero de otra forma...
Siento que fui de cierto modo "normal" hasta los 12 años, de ahí hacia delante, puros dramones, peores que los de teleserie mexicana...
Yo a los 12 tenia claro que quería ser profesora de Arte, casarme, tener hijos y trabajar hasta vieja todos los días de mi vida, también viajar a Europa, visitar lugares importantes y disfrutar a concho mi existencia, junto a mi señor esposo y los hijos que hubiéramos tenido ambos.
A los 12 años y 1 día, una nube negra se poso sobre mi cabeza y no me abandono hasta mas o menos los 16 años (pero así, EN MALA)
Comencé con lo típico, la búsqueda de mi identidad... Que viéndolo AHORA, me da mucha risa. En mi curso de aquellos años, yo era del grupo de las ñoñas, nerds, cerebritos, calladas, tontas... Si, de ese grupo. Solo eramos cuatro niñas quitadas de bulla, tranquilas, que nunca armaban problemas, con una conducta impecable, promedio de notas de 5.5 para arriba... y así. No pertenecíamos a ninguna "tribu urbana" (que ya en el 2002 estaban comenzando).
Pero algo sucedió en mi, esa nube negra comenzó a obligarme a ser "distinta" y a "hacer" o imitar ciertos comportamientos de las mas... por decirlo de alguna manera, "populares" de mi curso.
En pocas palabras me creía Punk... rayaba mesas con el símbolo anarquista, con nombres de grupos punks que no conocía y que en mi puta vida había escuchado una canción de ellos... pero yo lo hacia porque la punky rebelde y onderamente popular de mi curso lo hacia.
Re estúpida YO... Fue un tiempo corto pero importante, ya que comencé a cuestionarme muchas cosas, y muchas de esas cosas sirvieron para darme cuenta de otras. En aquel tiempo sentía que yo debía tener onda y ser distinta al resto, expresarme distinto, ver cosas que otros no veían, pensar en nada y hacer de todo...
Fue tanta la presión que ejercí sobre mi misma, que termine re mal de la cabeza, no sabia quien era, que quería, que me gustaba en realidad, no sabia como expresarme frente al resto, nada de nada.
Y aquí comienza lo DARK, lo terrible y lo angustioso.
Al no sentirme incluida, al temer expresar mi sentir, a ocultar mis emociones por completo, al verme a mi misma como una persona tan distinta al resto de mis similares... Al no querer contarle a mi mejor amiga todo este torbellino de sensaciones que pasaban por mis neuronas... Comencé a hacer cosas demasiado estúpidas, que me da mucha vergüenza confesar y admitir que realicé.
Autodestrucción, auto abuso, auto flagelación, auto agresión, auto lesión...
Agujas, cuchillos, cortantes, vidrio, hojas de afeitar... pasaron a ser parte de mi vida junto con las heridas superficiales de mi piel.
Siempre pensé en dejar este mundo ya que me sentía una basura, alguien tan malo que no merecía la vida. Que no merecía sentir felicidad ni amor... Ahora pienso y medito sobre todo eso que pase... No le encuentro sentido, el recordar que cuando sentía rabia o pena, me iba al baño y buscaba algo con filo, me cortaba... ardía, dolía... y volvía a pasar el filo por aquella herida... Luego existía alivio, una especie de liberación, así lo puedo describir. Fue por cuatro años, con periodos de "alta" actividad... y con otros de calma, donde no me toque la piel con ningún cuchillo... ni nada parecido.
Todo esto, obviamente era en lo mas intimo de mi intimidad... Usaba camisetas largas cuando hacia calor... o muñequeras. En un descuido mi madre vio mi brazo, el cual tenia unos cortes... y me pregunto muy preocupada el origen de ellos. Yo atine a mirarla, ocultar la evidencia y decir: Ahhhh... nada mami, me pase a llevar con una muralla en el colegio.. (que explicación mas idiota y poco original)
Bueno, mi madre no es para nada tonta... Y como la conozco tanto como a mi, deje un rato esa tontería y así mis heridas cicatrizaron... Luego no me volvió a preguntar nada, pero siempre miraba mis brazos. Asi que comencé a herir mis piernas...
Todo es muy difícil de comprender y de explicar... En aquel entonces, el dolor físico era como la heroína para un adicto. Como siempre he sido hermética para todo, este dolor momentáneo calmaba las aguas de mis emociones... Pasaba una semana y volvía a necesitar dolor, era un circulo interminable. Incomprensible es tener que sufrir físicamente para lograr un "equilibrio" emocional... Siento en parte que si nunca me hubiera cortado, y que por largo tiempo hubiera tenido que luchar contra mis demonios... En estos momentos estaría 6 metros bajo tierra.
Pensé muchas veces en el suicidio, pero como soy muy cobarde para casi todo tipo de emociones extremas, nunca fui mas allá.
Ahora observo mis brazos, mis piernas... y quedan solo pequeños rastros de esas heridas. Si mal no recuerdo el año 2006 fue la ultima vez que caí en la tentación... Y de ahí nunca mas, me prometí a mi misma no cortarme ni hacer nada similar. Encontré refugio en las enseñanzas del budismo, en frases que me ayudaron a exponer mi piel herida a la luz de los buenos sentimientos y buenos pensamientos. No es que me haya vuelto budista ni nada... Solo puedo decir que gracias a algunos libros mi mente esta en calma. Pero no puedo negarlo del todo, a veces siento que explotare y que el dolor detendrá ese estallido... Pero soy mas fuerte que aquello, soy mas fuerte que todo lo oscuro que pueda sentir... que todo lo oscuro que pueda llegar a sentir.
“Tu peor enemigo no te puede dañar tanto como tus propios pensamientos. Ni tu padre, ni tu madre, ni tu amigo más querido, te pueden ayudar tanto como tu propia mente disciplinada.”
No hay comentarios.:
Publicar un comentario